Jueves, 06 de Octubre de 2011 00:00
Hay cambios que vienen como un huracán y no piden permiso para entrar, Pero, ¿se puede realmente estar preparado para algo en la vida? No. La realidad siempre nos supera o se nos queda corta. La alternativa, muchas veces, es saber lidiar con lo que ocurre sacando el mejor provecho posible de la situación, pero más bien hablemos de un cambio de actitud.
Muchas veces no queremos el cambio por no saber cómo actuar o porque lo nuevo no es algo definido, por lo tanto, una forma de defenderse de lo desconocido es aferrándonos con uñas y dientes a nuestras viejas creencias, es como pasar por nuestro barrio de infancia y suspirar, pura nostalgia que ya no sirve. Quienes somos hoy, no son los que fuimos el año pasado, ni siquiera hace un minuto.  Nuestros pensamientos, sentimientos, creencias, ideas, y nuestras relaciones son tan cambiantes como la noche y el dÃa.
La vida vale la pena porque podemos hacer cambios. Esto es renovarse y no estoy hablando solo de un corte de pelo. Si quieres desayunar todas las mañanas tostadas porque te gusta, también te pueden gustar las frutas, no solo hay que cambiar lo que no funciona, sino también por probar algo diferente, y si probamos algo solo por curiosidad, ¿cómo no cambiar algo que no está funcionando a nivel más profundo y de mayor impacto?. No cambiamos por inercia, por mantener el status quo: un gerente puede oponerse al nuevo método solo porque es diferente de lo que él está acostumbrado a hacer o por la incertidumbre que implica un riesgo. Todas las cosas van y vienen, todo lo que está pasando ahora se convertirá en otra cosa, no importa cuán intenso y dramático el evento, un dÃa será irrelevante. Sin un cambio en ti mismo, te conviertes en estancamiento. Cada instante se vuelve a comenzar, asà que tenemos la oportunidad de transformar el miedo en coraje, el egoÃsmo en bondad, y la pérdida en nuevos comienzos.
La vida es acerca de no tener respuestas y tomar riesgos sin saber lo que va a ocurrir a continuación. Si hubiera una forma de prepararse continuamente serÃa abriendo la mente y el corazón a nuevas posibilidades. Nadie puede volver atrás y comenzar de nuevo, pero cualquiera puede comenzar hoy mismo y hacer un nuevo final todos los dÃas. Asà como la respiración entra y sale, asà es el ir y venir de todos los cambios.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla